Cómo AARP apoya a los cuidadores familiares y aboga por mejores políticas de cuidado
- Ser cuidador es uno de los trabajos más difíciles que existen. Descubre cómo AARP lucha por ti.

El cuidado familiar forma parte de la realidad de casi todas las familias en Estados Unidos. Millones de personas ayudan a padres que envejecen, cónyuges, familiares y amigos a manejar problemas de salud, actividades diarias y la vida independiente. Si bien ser cuidador puede ser gratificante, a menudo conlleva importantes desafíos financieros, emocionales y laborales.
AARP es una organización sin fines de lucro y sin afiliación política que trabaja para apoyar a los cuidadores familiares mediante la defensa, la educación y soluciones de políticas públicas que ayudan a las personas a equilibrar sus responsabilidades como cuidadores con su propia seguridad financiera y bienestar. Desde ampliar las licencias remuneradas y la capacitación para cuidadores hasta mejorar el acceso a servicios de relevo y apoyo de Medicare, AARP defiende políticas que reconocen el papel vital que desempeñan los cuidadores para ayudar a los adultos mayores a vivir de manera independiente.
La postura de AARP sobre el cuidado familiar
AARP cree que los cuidadores familiares deben tener acceso a alivio financiero, flexibilidad laboral, capacitación y servicios de apoyo que les permitan cuidar a sus seres queridos sin poner en riesgo su propia seguridad financiera ni su salud. La organización defiende políticas que ayudan a los cuidadores a permanecer en la fuerza laboral, reducir los gastos de bolsillo y acceder a los recursos que necesitan para cuidar a sus familiares de forma segura y eficaz.
Los cuidadores familiares son la primera línea de ayuda para la mayoría de las personas, permitiendo que los adultos mayores y las personas con discapacidades vivan de manera independiente en sus hogares y comunidades. También pueden ayudar a retrasar o prevenir la atención más costosa en un hogar de ancianos y las hospitalizaciones innecesarias, lo que ahorra dinero de los contribuyentes.
La relevancia de estos temas es casi universal, ya que la mayoría de nosotros seremos cuidadores familiares —o necesitaremos la ayuda de uno— en algún momento de nuestras vidas.
El cuidado familiar tiene impactos financieros inmediatos y a largo plazo en las familias y en el sistema de atención médica:
- Los costos promedio anuales de bolsillo para los cuidadores familiares suman $7,242.
- Los cuidadores también pueden experimentar repercusiones financieras a largo plazo, incluidos salarios perdidos y aportes reducidos al Seguro Social y a los ahorros para la jubilación.
- El valor estimado de la atención brindada por cuidadores familiares es más de $1 billón al año.
Por qué los temas de cuidado familiar son importantes para los adultos mayores del país
Aunque las personas de todas las edades, incluidos los niños, son cuidadores familiares, aproximadamente la mitad de los cuidadores familiares tienen 50 años o más. El 86% de los cuidadores familiares de adultos cuidan a alguien de 50 años o más. Y la mayoría de los cuidadores en edad laboral tienen empleo mientras también brindan cuidados. La licencia remunerada los mantiene en la fuerza laboral y les permite atender sus responsabilidades de cuidado. Ayuda a los empleadores a retener trabajadores valiosos y también contribuye a la seguridad financiera de los empleados a largo plazo. La licencia remunerada es especialmente importante para los adultos mayores porque les ayuda a manejar su propia atención médica mientras cuidan de otras personas. Sin ella, muchos trabajadores mayores se ven obligados a elegir entre mantener sus ingresos y satisfacer necesidades esenciales de cuidado o médicas.
Legislación que hemos apoyado
Durante décadas, AARP ha defendido a los cuidadores familiares al trabajar con el Congreso, las legislaturas estatales, agencias federales y estatales, y socios de coaliciones para promover políticas que reconozcan y apoyen a los cuidadores.
AARP apoyó la Ley de Reconocimiento, Asistencia, Inclusión, Apoyo y Participación (RAISE) para Cuidadores Familiares (Ley Pública 115-119, H.R. 3759/S. 1028), presentada en el 115.º Congreso, que exigía desarrollar una estrategia para apoyar a los cuidadores familiares. Esta legislación se promulgó en enero del 2018. La Estrategia Nacional se publicó en septiembre del 2022 y se está actualizando en el 2026. Ha ayudado a impulsar medidas por parte de agencias federales, el Congreso, los Gobiernos estatales, organizaciones sin fines de lucro y el sector privado para apoyar a los cuidadores familiares, y ha dado mayor atención y visibilidad a sus necesidades.
AARP apoyó la Ley Care (Aconsejar, Señalar y Posibilitar a los Cuidadores), de asesoramiento, registro y capacitación para cuidadores que ayuda a los cuidadores familiares cuando su ser querido es ingresado al hospital, al darles a los pacientes la oportunidad de identificar a un cuidador familiar, registrar el nombre y contacto del cuidador en el historial médico del paciente, y proporcionar a los cuidadores familiares información sobre el momento del alta y las tareas de cuidado que deberán realizarse en casa. La Ley CARE es ley en 45 estados y territorios, y la legislación CARE más reciente se aprobó en Georgia en el 2022.
AARP apoyó brindar y ampliar el pago de Medicare, incluso mediante telesalud, para capacitar a cuidadores familiares que ayudan a personas con Medicare en actividades diarias, movilidad, manejo del comportamiento y tareas médicas o de enfermería. La cobertura y el pago de la capacitación se establecieron en el 2024, se ampliaron en el 2025 y quedaron disponibles permanentemente mediante telesalud en el 2026. Esta capacitación es importante para los cuidadores, ya que solo el 11% de los cuidadores reciben algún tipo de capacitación formal para ayudar con tareas diarias como bañarse, vestirse, preparar comidas, gestionar el transporte o manejar y modificar comportamientos, aunque dos tercios ayudan con al menos una actividad de la vida diaria, como bañarse o vestirse. Aunque la mayoría de los cuidadores realiza tareas médicas o de enfermería, solo el 22% reciben capacitación para llevarlas a cabo.
AARP apoyó asistencia adicional para los cuidadores familiares en Medicare al informar y apoyar el modelo GUIDE de atención para la demencia, un modelo de ocho años del Centro de Innovación de los Centros de Servicios de Medicare y Medicaid (CMS). GUIDE evalúa el impacto de ofrecer servicios integrales y apoyos a las personas con demencia en Medicare tradicional y a sus cuidadores familiares. El modelo comenzó en julio del 2024 e incluye navegación de cuidados, acceso 24/7 a una línea de apoyo, capacitación y educación para cuidadores familiares, servicios de relevo de hasta $2,500 al año para darles a los cuidadores un descanso temporal y conexiones con recursos comunitarios. El modelo busca ayudar a las personas con demencia a vivir más tiempo en sus propios hogares, mejorar sus cuidados y calidad de vida, y apoyar a sus cuidadores.
AARP apoyó el financiamiento continuo y mayor para programas que apoyan a los cuidadores familiares, como el Programa Nacional de Apoyo al Cuidador Familiar (National Family Caregiver Support Program), que brinda información y asistencia para acceder a servicios, consejería, grupos de apoyo, capacitación, relevo y otros tipos de ayuda, y el Programa de Cuidados de Relevo a lo Largo de la Vida (Lifespan Respite Care Program) que ayuda a los cuidadores familiares que cuidan a seres queridos sin importar su edad o discapacidad, incluso al proporcionar servicios de relevo para darles a los cuidadores un descanso temporal, capacitar a trabajadores y voluntarios de relevo, proporcionar información y asistencia para acceder a servicios, y coordinar mejor los servicios.
Fuente: AARP

