Los mayores de 60 necesitan dormir aproximadamente 7 horas para proteger la memoria

  • Dormir menos de seis o más de ocho horas elevó el riesgo de deterioro cognitivo, con 7,23 horas de sueño en mayores como referencia central
Foto: Radio Mitre

 

Un estudio publicado en Scientific Reports relacionó las horas de sueño con la evolución cognitiva en personas mayores de 60 años. El trabajo encontró que dormir aproximadamente 7,23 horas por noche se asoció con el menor riesgo de deterioro mental a lo largo del tiempo, según el seguimiento de una cohorte nacional.

 

Curva en “U” y el equilibrio necesario

Los investigadores describieron una curva en forma de “U”: tanto quienes dormían menos de seis horas como quienes superaban las ocho mostraron peor desempeño cognitivo. Los datos no sugieren que más sueño sea sinónimo de mayor protección: “El hallazgo apuntó a un equilibrio” entre duración y resultados mentales en la vejez.

 

El estudio afinó la franja habitual de siete a ocho horas y ubicó el nadir de riesgo en alrededor de 7,23 horas. Esa precisión no trastoca las recomendaciones actuales, pero ofrece una referencia más concreta sobre las horas de sueño en mayores y cómo salir del rango intermedio puede elevar la probabilidad de declive cognitivo.

 

Envejecimiento, fragmentación y consejo clínico para dormir

Con la edad cambia la arquitectura del descanso: se fragmenta el sueño, disminuyen las fases profundas y aparecen despertares. Eso no legitima asumir que hacen falta menos horas. Organismos como MedlinePlus señalan que la fragmentación no reduce las horas de sueño en mayores necesarias para preservar la memoria y otras funciones cognitivas.

 

El trabajo también advirtió que dormir más de ocho horas no ofrece beneficio extra: quienes superaban ese umbral registraron mayor aumento del riesgo. Los autores subrayaron la naturaleza asociativa del hallazgo: no fijó una relación causal directa ni una prescripción exacta para cada persona, por lo que la interpretación exige cautela clínica.

 

Los especialistas recomiendan consultar ante despertares recurrentes, somnolencia diurna o insomnio persistente. La duración del sueño puede orientar, pero la evaluación médica integra enfermedades previas, fármacos y calidad del descanso. No hay una receta única; la decisión clínica pondera factores individuales antes de sugerir cambios en las pautas de sueño de los adultos mayores.

 

En síntesis, la evidencia apunta a que mantener un intervalo medio de descanso —no corto ni excesivo— se asocia con mejor evolución cognitiva tras los 60 años. Mantener hábitos regulares, evaluar síntomas y consultar al médico son claves para traducir este dato poblacional sobre las horas de sueño en mayores en recomendaciones prácticas.

 

Fuente: Radio Mitre