Un estudio determinó que los mayores de 40 años desarrollaron una habilidad clave que hoy se está perdiendo

  • Sin internet ni celulares, lo que marcó a quienes hoy superan los 40 y que en la actualidad cuesta más.
  • Un estudio determinó que los mayores de 40 años desarrollaron una habilidad clave que hoy se está perdiendo.
  • El estudio reveló que las personas mayores de 40 tienen más poder de concentración y de resolución de problemas.

 

Foto: RMPM

 

Un reciente estudio en el campo de la psicología determinó que las personas que hoy tienen más de 40 años desarrollaron habilidades mentales y emocionales que las generaciones más jóvenes están perdiendo.

 

Quienes crecieron durante esa época, aprendieron a manejar la frustración, a concentrarse y a resolver problemas de manera autónoma, todo en un mundo donde no existían ni Internet ni los dispositivos móviles.

 

Qué habilidades tienen las personas mayores de 40 años

  • Paciencia y tolerancia a la frustración: Antes, la gratificación inmediata no existía. Aprender a esperar y a persistir ante las dificultades era parte del día a día.
  • Autonomía para tomar decisiones: Los chicos y jóvenes de esa época tenían menos supervisión constante y aprendían a resolver problemas por sí mismos.
  • Regulación emocional y resiliencia: La exposición a situaciones incómodas fomentaba la estabilidad emocional y la tolerancia al estrés.
  • Concentración sostenida: Actividades como leer, estudiar o escribir cartas requerían atención prolongada, algo que hoy se entrena mucho menos por culpa de la tecnología.
  • Habilidades sociales cara a cara: Sin mensajes de texto ni redes sociales, la interacción directa fortalecía la empatía y la lectura del lenguaje no verbal.

 

¿Por qué se están perdiendo estas habilidades?

Los expertos advierten que el estilo de vida actual cambió la forma en que las personas aprenden y se desarrollan.

 

La cultura de la gratificación instantánea redujo la necesidad de esperar y esforzarse por objetivos a largo plazo. Además, la protección constante y la supervisión tecnológica limitaron la oportunidad de desarrollar autonomía.

 

Por otro lado, las distracciones digitales fragmentaron la atención y disminuyeron la capacidad de concentración profunda, algo que antes era indispensable para estudiar o simplemente para pasar el tiempo.

 

Fuente: TN