Un ensayo clínico muestra que las células madre pueden revertir la fragilidad en adultos mayores

 

  • El avance terapéutico ofrece una alternativa innovadora y muestra mejoras de fuerza y funcionalidad en personas de entre 70 y 85 años que presentan deterioro físico por la edad
  • El ensayo evaluó a 148 adultos de entre 70 y 85 años, mostrando mejoras notables tras nueve meses de tratamiento con laromestrocel
  • Cerca del 30,8 % de los pacientes tratados ya no fueron considerados frágiles luego de recibir la terapia con células madre
  • El ensayo clínico con laromestrocel demuestra que una sola dosis de células madre revierte la fragilidad en adultos mayores
  • El nuevo tratamiento ofrece una alternativa prometedora ante la falta de terapias aprobadas para la fragilidad y la movilidad reducida en adultos mayores

 

Foto: RMPM

 

La fragilidad, uno de los principales desafíos asociados al envejecimiento, limita la autonomía y la calidad de vida de millones de personas mayores en todo el mundo. Durante años, científicos y médicos buscaron alternativas que permitan enfrentar el deterioro físico característico de esta etapa, explorando tanto tratamientos farmacológicos como abordajes terapéuticos innovadores.

 

En este contexto, un reciente ensayo clínico abrió una nueva vía de esperanza: los investigadores comprobaron que una sola dosis de células madre fue capaz de revertir la fragilidad en adultos mayores, logrando mejoras significativas en su movilidad y fuerza física.

 

El avance científico que ahora acapara la atención de la comunidad médica tiene como protagonista a la terapia laromestrocel, conocida también como Lomecel-B. Este tratamiento, desarrollado por la empresa biotecnológica Longeveron Inc., fue presentado recientemente a través de Medical Xpress y promete cambiar la forma en que se aborda la fragilidad en adultos mayores.

 

La propuesta consiste en la administración de una única dosis de células madre a personas de edad avanzada que presentan signos de debilidad física. La intervención se fundamenta en la reposición de células madre y la estimulación de los procesos de reparación tisular, dos mecanismos que buscan restaurar funciones deterioradas por el paso de los años.

 

Según los datos difundidos, quienes recibieron este tratamiento experimentaron una mejora en su movilidad y fuerza, así como una disminución en el riesgo de caídas y discapacidades asociadas al envejecimiento.

 

Laromestrocel, o Lomecel-B, utiliza células madre mesenquimales obtenidas de la médula ósea de donantes jóvenes y sanos. Esta materia prima biológica se perfila como una herramienta clave para contrarrestar el desgaste celular propio de la vejez.

 

Resultados del ensayo clínico en adultos mayores frágiles

El ensayo clínico de fase 2b evaluó a 148 adultos entre 70 y 85 años diagnosticados con fragilidad vinculada a la edad. Cada participante recibió una única dosis de laromestrocel y fue evaluado nuevamente tras nueve meses.

 

Quienes recibieron la dosis de 200 millones de células experimentaron un incremento medio de 63,4 metros en la prueba de caminata de seis minutos frente al grupo placebo. Además, cerca de el 30,8 % de los tratados dejaron de ser considerados frágiles después de ese periodo.

 

Los mismos participantes reportaron sentirse más fuertes y capaces de realizar actividades cotidianas, lo que coincidió con los resultados observados en las pruebas físicas.

 

Cómo actúa el laromestrocel para revertir la fragilidad

La fragilidad es una condición frecuente entre personas mayores y conlleva una alta vulnerabilidad a caídas, discapacidad y hospitalización. Se estima que afecta entre el 12% y el 24% de la población mayor de 65 años, convirtiéndose en una preocupación creciente para la salud pública.

 

El informe indica que laromestrocel actúa mediante tres mecanismos: reduce la inflamación crónica asociada al envejecimiento, mejora la función vascular —favoreciendo la nutrición de los músculos— y repone las células madre perdidas en el organismo.

 

Las células madre se diferencian en distintos tipos celulares y contribuyen a la reparación y regeneración de tejidos dañados. El propósito de este tratamiento es restaurar la reserva celular interna y recuperar parte de la función física disminuida por la edad.

 

Investigadores de Longeveron Inc. han señalado que los beneficios mostraron una clara relación con la dosis administrada e incluyeron efectos antiinflamatorios y provasculares que se mantuvieron en el tiempo, aspectos que resultan clave en el abordaje de la fragilidad relacionada con el envejecimiento.

 

Implicaciones para la salud de la población mayor

La prevalencia de la fragilidad entre la población mayor representa un desafío creciente para los sistemas sanitarios internacionales, tal como destaca Medical Xpress. Actualmente no existen terapias farmacológicas aprobadas capaces de revertir este cuadro clínico.

 

Los autores del estudio consideran que estos resultados pueden modificar la forma de abordar la fragilidad en adultos mayores. Plantean la terapia como una herramienta novedosa para mejorar la autonomía y calidad de vida en este grupo etario.

 

Hasta hoy, la aplicación de laromestrocel aparece como una opción prometedora en adultos mayores con fragilidad. Este tratamiento ofrece una alternativa realista frente a la movilidad reducida y otros síntomas propios del envejecimiento, al actuar sobre la inflamación y la pérdida de células relevantes en los tejidos.

 

Fuente: INFOBAE